Cómo hacer más segura tu comunidad de vecinos

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sitúa a España como el segundo país con mayor índice de robos y hurtos. En lo relativo a robos cometidos en viviendas, el dato se asemeja al de los principales países de nuestro entorno, con una media de 420 robos registrados por cada 100.000 habitantes. Aunque la tasa de criminalidad española es una de las más bajas de la Unión Europea, es importante reseñar que durante el pasado año se ha incrementado un 4% del robo con fuerza en viviendas y un 3,9 en los que usan la fuerza y la intimidación. Los robos en viviendas han experimentado un notable aumento, al igual que en garajes, trasteros y otras zonas comunes de los vecindarios.

A la hora de pensar en en un sistema de seguridad para nuestro domicilio, lo más habitual es centrarse en el espacio físico que habitamos, y para ello tomamos ciertas medidas como instalar puertas de seguridad, alarmas o sistemas de videovigilancia. Sin embargo, algo que no siempre se tiene en cuenta es la seguridad en los accesos y zonas comunes del edificio: de poco nos servirá disponer de distintos elementos de seguridad en nuestra casa si el garaje, el portal o los pasillos de nuestro edificio hacen de nosotros un blanco fácil para ladrones y atracadores.

La seguridad de la comunidad de vecinos es una tarea en la que el civismo y la cooperación entre personas son factores elementales. Es vital concienciar a todos los vecinos del edificio para que adquieran una serie de sencillos hábitos:

  • No abrir a desconocidos desde el portero automático o telefonillo. Como es evidente, los ladrones no van disfrazados de ladrones, sino que suelen tomar la apariencia de obreros, técnicos de mantenimiento o comerciales con el objetivo de pasar desapercibidos y no levantar sospechas. La instalación de videoporteros ayudará a identificar a aquellas personas que quieran acceder al interior de nuestra comunidad de vecinos.
  • Al entrar o salir del edificio es muy importante asegurarse que tras nuestro paso la puerta queda completamente cerrada, no encajada. Además, debes comprobar que no hay desconocidos cerca que quieran aprovechar tu paso para acceder al interior, ya que podría tratarse de un atacante.
  • Al entrar o salir del garaje del edificio es muy aconsejable permanecer unos instantes cerca de la puerta, para disuadir así a quienes puedan intentar aprovechar que la puerta está abierta para introducirse en el edificio.
  • No dejar llaves en el coche, aunque no estén visibles. Un método de robo muy habitual es sustraer las llaves del coche y probar, puerta por puerta, hasta encontrar el domicilio del propietario y poder acceder con máxima facilidad. De la misma manera, procura no dejar documentos que puedan identificarte como propietario del vehículo y proporcionar así una información muy valiosa al ladrón.

Aunque no siempre es una tarea fácil, lograr que los vecinos adopten estos sencillos hábitos supone una mejora en la seguridad de nuestra comunidad de vecinos. Sin embargo, las medidas más efectivas que podemos tomar en nuestra comunidad de vecinos pasan por valorar la posibilidad de realizar mejoras en nuestras infraestructuras desde el punto de vista de la seguridad:

  • Iluminación: Si las zonas comunes del edificio como pasillos y acceso a ascensores tienen una iluminación adecuada, las posibilidades de sufrir un ataque se reducen de manera drástica. Es muy importante que los puntos de luz estén fuera del alcance de las personas, ya que pueden ser manipulados y desactivados a propósito. También puede ser una buena idea la instalación de sensores que enciendan las luces al detectar la presencia de personas.
  • Elementos exteriores: Andamios, escaleras móviles u objetos que puedan facilitar a los ladrones el acceso al edificio deben ser rápidamente retirados. En el caso de que esto no sea posible, todas las medidas de seguridad deben extremarse.
  • Llaves de seguridad: En la medida de lo posible, se recomienda sustituir las cerraduras tradicionales por sistemas más actuales. Si un ladrón llega a hacerse con una llave de la puerta del garaje podrá duplicarla sin ningún tipo de problema, pero lo tendrá más difícil si se trata de dispositivos más sofisticados  como  mandos a distancia y llaves de seguridad, cuya replicación no es tan sencilla.
  • Alarmas y cámaras de seguridad: Además de ser elementos con un gran poder de disuasión, las cámaras de seguridad permitirán la identificación de los ladrones que accedan a nuestra comunidad de vecinos, facilitando el trabajo de los cuerpos de seguridad. Actualmente es posible instalar completos sistemas CCTV (circuito cerrado de televisión) con costes reducidos, aunque es altamente recomendable dejar esta labor a profesionales de la seguridad, que pondrán a nuestra disposición su experiencia y conocimientos para realizar una instalación de los distintos elementos correcta y eficaz y nos ofrecerán asesoramiento sobre los distintos tipos de medidas de seguridad que debemos incorporar a nuestra comunidad de vecinos.

Desde ETTERNA esperamos que estos consejos sean de vuestro interés y nos ponemos a vuestra disposición para ayudaros en todo lo relativo a la protección de bienes y personas en vuestro domicilio y comunidad de propietarios. No olvides revisar nuestros consejos para evitar robos durante las vacaciones y nuestra interesante promoción de verano.

¡Que tengáis unas felices y seguras vacaciones!